Y no me refiero a aire frío, que tenemos por cortesía del invierno de oficina en Junio, me refiero a esa vez en la que uno se da cuenta que ha respirado libre de un peso. El aire parece más fresco, limpio, puro, casi reconfortante y reconstituyente.
Y de un plumazo se da cuenta que ha dado uno de esos pasitos de bebe por el camino de baldosas amarillas. Y ni siquiera ha sido parte de la vorágine de consumismo en la que también los hombres se sumen.
Una bocanada de oxígeno.
El Otro
Y de un plumazo se da cuenta que ha dado uno de esos pasitos de bebe por el camino de baldosas amarillas. Y ni siquiera ha sido parte de la vorágine de consumismo en la que también los hombres se sumen.
Una bocanada de oxígeno.
El Otro

