Hace uno meses profetizaba que los mexicanos iban a ser mis nuevos ingleses y van por el peor camino (para mi, se entiende)
Las diferencias fundamentales no son que hablemos el mismo idioma (en UK jamás fue problema el idioma) son, a saber:
A México no me pueden mandar con "tu vuelo dale en dos horas" porque entre otras cosas los billetes valen una pasta.
Si me toca (debería decir "cuando me toque", pero aun soy optimista) no va a ser ida y vuelta en la semana, me tocara quedarme todo el pase a Prod, y eso se lleva Navidades o Semana Santa por medio.
Por eso atiendo al teléfono fuera de jornada, para fintar, a pesar de que la resistencia sea fútil.
El Otro
viernes, julio 09, 2010
lunes, julio 05, 2010
Viajes en el tiempo
Con mi trocito de alma de McFly estoy recorriendo varios caminos a la vez, como la doble vida de Neo/Sr. Anderson.
En una vida soy un tipo que va a la oficina de 8 a 3 en verano y lo más atrevido que hace es llevar polo e ir en moto.
Sin embargo el Sr. Anderson tiene otra vida, la de McFly, en la que viaja en tiempo. Ahora mismo está a la vez en Julio de 2010, en un punto perdido en Diciembre de 2008 y en algún momento de la primavera de 2007.
Diciembre de 2008 no le gusta mucho, no es por el tiempo, pero no se siente bien. Además el futuro es un tanto incierto (para su yo del 2008, el McFly del 2010 conoce el futuro y si bien no es tan incierto está viajando hacia atrás en el tiempo por alguna razón ¿no?)
El mejor momento es primavera del 2007, el futuro es prometedor pero he aquí la misión del McFly del 2010, a finales del verano de 2007 el McFly vigente debe cambiar el rumbo. Con ello todas las líneas temporales posteriores se verán beneficiadas. Una versión muy particular de "El fin de la eternidad"
El viaje está siendo largo, casi penoso, pero hay que ser fuertes.
El Otro
En una vida soy un tipo que va a la oficina de 8 a 3 en verano y lo más atrevido que hace es llevar polo e ir en moto.
Sin embargo el Sr. Anderson tiene otra vida, la de McFly, en la que viaja en tiempo. Ahora mismo está a la vez en Julio de 2010, en un punto perdido en Diciembre de 2008 y en algún momento de la primavera de 2007.
Diciembre de 2008 no le gusta mucho, no es por el tiempo, pero no se siente bien. Además el futuro es un tanto incierto (para su yo del 2008, el McFly del 2010 conoce el futuro y si bien no es tan incierto está viajando hacia atrás en el tiempo por alguna razón ¿no?)
El mejor momento es primavera del 2007, el futuro es prometedor pero he aquí la misión del McFly del 2010, a finales del verano de 2007 el McFly vigente debe cambiar el rumbo. Con ello todas las líneas temporales posteriores se verán beneficiadas. Una versión muy particular de "El fin de la eternidad"
El viaje está siendo largo, casi penoso, pero hay que ser fuertes.
El Otro
viernes, julio 02, 2010
Pequeña indulgencia
Lo malo de las dietas es que uno concentra toda su fuerza, sobre todo la de voluntad, en seguir la dieta. Yo no soy especialmente exigente con la comida y la bebida, tengo la desgracia de que me gusta toda }:-) por ello las dietas tienen parte mala (se pasa hambre) y su parte buena (agudiza el ingenio, a lo largo de las generaciones de iteraciones de dietas he desarrollado una gama de salsas y combinaciones de sabores que casi han dado la vuelta al mundo).
Pero sin embargos si soy un tanto sibarita, no bebo prácticamente pero tengo una botella de Ardbeg 10, cuando hago sushi elijo cuidadosamente la pieza de salmón y alguno de mis lectores puede recordar la cata de aceites y sales que organicé hace unos meses.
Una vez hecha la introducción, estando en estado de dieta no debería darme a los sibaritismos, pero pequeños tropezones se corrigen con un rato más de gimnasio así que las fuerzas de la naturaleza se han aliado ¿conmigo o contra mí? hoy.
En la oficina tenemos tres máquinas de 'café' (si a eso se le puede llamar café). Normalmente tomo chocolate (15cl, o sea un sorbo), de dos de ellas, la tercera parece que lava calcetines. De las dos 'decentes' hoy una no funcionaba y haciendo cola en la otra llega uno corriendo y dice 'no tiene leche'. Pues vaya. Dos opciones bajar a la planta de abajo o salir fuera.
Miro por la ventana y el gris plomizo del cielo está descargando pesadas gotas de lluvia. No me amedrento y decido salir al Starbucks.
En el Starbucks normalmente tomo Mocca Blanco descafeinado, pero no puedo dejar de pensar que lo que más me gusta es la nata que lleva, el blanco depósito de calorías así que paseo la vista por la oferta de bebidas y súbitamente me asalta, sin previo aviso, el recuerdo del Chai Latte. El Chai lo puedes pedir de 'sobre' o la mezcla que preparan todos los días, a granel. Con leche. Buenísimo.
Lo que tenía pinta de convertirse en una ruptura en toda regla de la dieta pasa a ser un té con leche. Pero me tienta un bollo de extraño aspecto: la descripción dice que es una roquilla de chocolate (Donut está registrado), pero no lo parece, en realidad es una especie de extrusión de rosquilla, cubierta de azúcar. Afortunadamente mi atención se centra en el Chai y vuelvo a la oficina, mojándome, tomando una agradable bebida, con las puntas de las zapatillas mojadas y dispuesto a comerme el mundo (o los varios mails de índole escabrosa que tengo pendientes).
Hasta la próxima indulgencia y la dieta se apiade de mí.
El Otro
Pero sin embargos si soy un tanto sibarita, no bebo prácticamente pero tengo una botella de Ardbeg 10, cuando hago sushi elijo cuidadosamente la pieza de salmón y alguno de mis lectores puede recordar la cata de aceites y sales que organicé hace unos meses.
Una vez hecha la introducción, estando en estado de dieta no debería darme a los sibaritismos, pero pequeños tropezones se corrigen con un rato más de gimnasio así que las fuerzas de la naturaleza se han aliado ¿conmigo o contra mí? hoy.
En la oficina tenemos tres máquinas de 'café' (si a eso se le puede llamar café). Normalmente tomo chocolate (15cl, o sea un sorbo), de dos de ellas, la tercera parece que lava calcetines. De las dos 'decentes' hoy una no funcionaba y haciendo cola en la otra llega uno corriendo y dice 'no tiene leche'. Pues vaya. Dos opciones bajar a la planta de abajo o salir fuera.
Miro por la ventana y el gris plomizo del cielo está descargando pesadas gotas de lluvia. No me amedrento y decido salir al Starbucks.
En el Starbucks normalmente tomo Mocca Blanco descafeinado, pero no puedo dejar de pensar que lo que más me gusta es la nata que lleva, el blanco depósito de calorías así que paseo la vista por la oferta de bebidas y súbitamente me asalta, sin previo aviso, el recuerdo del Chai Latte. El Chai lo puedes pedir de 'sobre' o la mezcla que preparan todos los días, a granel. Con leche. Buenísimo.
Lo que tenía pinta de convertirse en una ruptura en toda regla de la dieta pasa a ser un té con leche. Pero me tienta un bollo de extraño aspecto: la descripción dice que es una roquilla de chocolate (Donut está registrado), pero no lo parece, en realidad es una especie de extrusión de rosquilla, cubierta de azúcar. Afortunadamente mi atención se centra en el Chai y vuelvo a la oficina, mojándome, tomando una agradable bebida, con las puntas de las zapatillas mojadas y dispuesto a comerme el mundo (o los varios mails de índole escabrosa que tengo pendientes).
Hasta la próxima indulgencia y la dieta se apiade de mí.
El Otro
miércoles, junio 30, 2010
Retorno a L
Ayer volví a L, mientras veía el partido de futbol (cosa rara, que suelo hacer únicamente de manera social, no solo en casa). Fue toda una alegría. L es uno de esos sitios en los que uno ha estado y quiere permanecer, si fuera una ciudad para mi sería Londres.
La verdad es que llevo un tiempo pensando en L, creo que es una de esas cosas que se me pasan por la cabeza en los únicos momentos en los que consigo apagar el cerebro. Hablando en plata, cuando estoy haciendo ejercicio en el gimnasio o corriendo. Porque -aunque no sea el motivo del post- a pesar de desear apagar la cabeza de vez en cuando sólo me ocurre cuando la saturo con ejercicio y música y a veces ni aún así.
En fin, espero que estos paseos por L se conviertan en algo más sólido y estable, definitivo.
El Otro, de momento.
La verdad es que llevo un tiempo pensando en L, creo que es una de esas cosas que se me pasan por la cabeza en los únicos momentos en los que consigo apagar el cerebro. Hablando en plata, cuando estoy haciendo ejercicio en el gimnasio o corriendo. Porque -aunque no sea el motivo del post- a pesar de desear apagar la cabeza de vez en cuando sólo me ocurre cuando la saturo con ejercicio y música y a veces ni aún así.
En fin, espero que estos paseos por L se conviertan en algo más sólido y estable, definitivo.
El Otro, de momento.
lunes, junio 28, 2010
Faster man, lasting man
En el 2008, fruto de un exceso de autoconfianza me propuse el reto "Faster Man", mi reto era acabar la media maratón de Madrid en menos de dos horas.
No lo conseguí.
Podría poner excusas, pero serían falacias, la realidad es que no había entrenado lo suficiente, tenía exceso de confianza y el trazado de la carrera en los últimos cuatro kilómetros (hubo polémica por informar erróneamente de la altimetría) me destrozaron. A duras penas acabé en crono con 2h23m.
Ahora me replanteo el reto. No soy un tipo rápido, nunca lo he sido, pero la perseverancia es uno de mis fuertes. Creo sinceramente que puedo bajar de las 2h en la media maratón, pero no ese no va a ser el reto.
Estando como estoy de dieta (con visibles resultados, aunque aún lejos del objetivo final) mi planteamiento es explotar mi capacidad de resistencia. Así pues, mi próximo objetivo es volver a correr una maratón, tres años después. Y si puede ser Mapoma, una de las más duras del mundo pues será.
Y no me planteo mejorar mi tiempo, solo igualar las "menos de 5 horas" que hice en Barcelona, podéis leer ese relato aquí.
Y que la memoria de Zatopek me de fuerzas.
El Otro
Ps. ¿Por qué escribo esto? Porque el domingo corrí 13 kilómetros y me entró el gusanillo de las carreras largas, es una especie de destino marcado en mis gemelos.
No lo conseguí.
Podría poner excusas, pero serían falacias, la realidad es que no había entrenado lo suficiente, tenía exceso de confianza y el trazado de la carrera en los últimos cuatro kilómetros (hubo polémica por informar erróneamente de la altimetría) me destrozaron. A duras penas acabé en crono con 2h23m.
Ahora me replanteo el reto. No soy un tipo rápido, nunca lo he sido, pero la perseverancia es uno de mis fuertes. Creo sinceramente que puedo bajar de las 2h en la media maratón, pero no ese no va a ser el reto.
Estando como estoy de dieta (con visibles resultados, aunque aún lejos del objetivo final) mi planteamiento es explotar mi capacidad de resistencia. Así pues, mi próximo objetivo es volver a correr una maratón, tres años después. Y si puede ser Mapoma, una de las más duras del mundo pues será.
Y no me planteo mejorar mi tiempo, solo igualar las "menos de 5 horas" que hice en Barcelona, podéis leer ese relato aquí.
Y que la memoria de Zatopek me de fuerzas.
El Otro
Ps. ¿Por qué escribo esto? Porque el domingo corrí 13 kilómetros y me entró el gusanillo de las carreras largas, es una especie de destino marcado en mis gemelos.
miércoles, junio 23, 2010
Dos en un día...
... pero ahora mismo recuerdo porqué Mike Oldfield es un de mis músicos favoritos. Si Winamp fuera más libertino y twittease lo que podría decir ¡nada comparado con lo que diría VLC!
El Otro
El Otro
Lagrimones mañaneros...
No hay nada para empezar el día como leer la demanda de un buffet de abogados a ThinkGeek por intrusismo en el mercado de carnes blancas al vender.... ¡carne de unicornio!
http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2010/06/22/carne-de-unicornio/
El Otro
http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2010/06/22/carne-de-unicornio/
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